martes, 18 de octubre de 2011
sábado, 15 de octubre de 2011
Hoy, 15 de octubre de 2011. Revolución mundial.
Sigo con cierta emoción, con cierta esperanza, con cierto escepticismo que me espanto como a mosca molesta, el desarrollo de las protestas de este 15-O. No me han gustado los brotes de violencia en Roma. Y, por supuesto, tengo mis dudas acerca de su procedencia. O, mejor dicho, no las tengo. Pero, sean cuales sean mis impresiones, algo parece cierto. Un nuevo estado de conciencia social está despertando en el mundo. Lo que no sé es como va a torear la humanidad a su gran enemigo: La Banca, los grandes financieros y sus criados, los políticos corruptos. Ellos tienen el poder. Es decir, el dinero. Tal vez la solución sería conseguir que dinero no equivalga a poder. ¿Cómo se consigue eso? Ahora es cuando habría que gritar o, más bien, exigir: “¡La imaginación al poder!”. Pero esa imaginación le toca ejercerla a los que no están tocados por la vieja época, por los viejos vicios. A los jóvenes. ¡Ánimo, caballerosidad, honradez, altruismo! Pero de verdad. O eso o nos vamos todos a freír espárragos.
En cuanto a los que defienden con la fuerza bruta (policías, ejércitos) los intereses de los que nos están destruyendo, tal vez habría que pedirles lo que al soldadito boliviano.
Aunque supongo que sólo estoy diciendo ingenuidades, espero un futuro mejor para nuestros hijos y nietos. Y quiero creer que este movimiento recién nacido contribuirá a ello.
Comentario de texto para la entrada "POEMA PARA EL 15-O"
Me parece que mi post anterior “Poema para el 15-O” necesita un pequeño comentario de texto. El combatiente muerto es nuestra sociedad, nuestro mundo, nuestra tierra... nuestra conciencia. Tarea de todos es resucitarlo.
POEMA PARA EL 15-O
MASA
Al fin de la batalla,
y muerto el combatiente, vino hacia él un hombre
y le dijo: "¡No mueras, te amo tanto!"
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.
Se le acercaron dos y repitiéronle:
"¡No nos dejes! ¡Valor! ¡Vuelve a la vida!"
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.
Acudieron a él veinte, cien, mil, quinientos mil,
clamando "¡Tanto amor y no poder nada contra la muerte!"
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.
Le rodearon millones de individuos,
con un ruego común: "¡Quédate hermano!"
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.
Entonces todos los hombres de la tierra
le rodearon; les vio el cadáver triste, emocionado;
incorporóse lentamente,
abrazó al primer hombre; echóse a andar...
viernes, 14 de octubre de 2011
EL POETA
¿Pero qué se han creído los que leen a los llamados poetas?
¿Que son una gente especial?
Son exactamente igual que los otros,
Sólo que sufren una melancolía que, si dulce en la infancia
o en la adolescencia,
acaba por dolerles
más que una piedra en el riñón
o que un navajazo en la barriga.
El poeta tiene hambre.
Y sed de amor o sexo.
El poeta es corruptible mientras que sueña en la utopía.
El poeta es un hombre.
Se apasiona. Fracasa. Se entrega. Se cabrea.
Goza momentos álgidos de gloria, como todos.
Y como todos sufre el negror de la noche.
El poeta regresa fugazmente a la luz
igual que tú, que yo.
Luego llora su pérdida.
Y finalmente, muere.
Se pierde en el misterio,
la única poesía.
miércoles, 12 de octubre de 2011
Suscribirse a:
Entradas (Atom)