domingo, 26 de febrero de 2012

¿Tercera Guerra Mundial?

En los últimos tiempos se ha venido repitiendo en diversos medios, más ortodoxos y menos ortodoxos (en los primeros con sorna, en los segundos con medroso tono admonitorio), que este año, el 2012, será el fin del mundo. Esta idea se reviste de los más diversos matices, desde la aseveración de que ese fin del mundo no será sino el fin de un cierto tipo de mentalidad y la inauguración de una conciencia superior para la humanidad hasta que ese fin del mundo será efectívamente un ¡cataplás! que volatilice el planeta. Detrás de esta advertencia andan las profecías de los mayas, de Nostradamus, de los indios hopis, así como los perversos planes de los Illuminati, el Club Bilderberg y otros conspiradores que proyectan el establecimiento de un Nuevo Orden Mundial diabólico. También el Anticristo está por medio. En fin, un gazpacho de mil pares del que los escépticos se ríen a mandíbula batiente, ante el que los crédulos tiemblan o se resignan y rezan y que otros, por fin, contemplan intentando ver el porcentaje de verdad y de mentira que esta historia contiene. Porque es bien sabido que por cualquier asunto se pasean siempre las dos señoras.
Es cierto que todas las profecías y teorías conspiranoicas tienen mucho de número circense. Pero también es cierto que se están produciendo fenómenos, que no son ya teorías ni profecías, cuyas concomitancias con las terroríficas prediciones no dejan de provocar inquietudes muy fundadas. Después de ver el video que inserto más abajo coincidireis conmigo en que:
1)       O bien los EEUU desisten de su acoso a Irán o se lía.
2)  Si los yankees no dan marcha atrás, bien pudiera ser porque las teorías de los conspiranoicos fuesen, a fin de cuentas, ciertas. Es decir, que todo estuviese programado para provocar una hecatombe mundial.

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