sábado, 14 de mayo de 2011

OBSOLESCENCIA PROGRAMADA

Hace ya muchos años, mi primo y yo comentábamos la contradicción de que, habiendo evolucionado tanto la técnica, los coches antiguos (por ejemplo, un Ford de los años 30 o un Volkswagen de los años 40) fuesen más duraderos que los coches modernos. Él, que trabajaba por entonces en el mundo de los negocios y tenía oportunidad de hablar con gente que conocía el tema, me contó que no se trataba de nada casual ni de un empeoramiento de la calidad debido al inevitable aumento de la cantidad de unidades producida. No. Me explicó que un frigorífico, una lavadora, una plancha, etc, llevan siempre una pieza destinada a morir en un plazo determinado de tiempo, diseñada a propósito con tal debilidad para que el consumidor tenga que comprar un frigorífico, una lavadora, una plancha… nuevos.
Fue la primera vez que, sin saber que se llamaba así ni que constituía una filosofía de tal alcance en el sistema que vivimos y ya agoniza, oía hablar de la Obsolescencia Programada.

Publicar un comentario