domingo, 1 de julio de 2012

EL AMOR

El “amour fou” cabalga entre rosas y cuerdas. Y vuelve loco al que se le entrega. Podría confundirse con el verdadero amor. Y eso sería peligroso. El “amour fou” es fascinante. Y destructivo. El amor de verdad tiene una impronta misteriosa y calma. Y es muy difícil de encontrar. Puede darse entre un hombre y una mujer o entre una mujer y su espíritu o entre un hombre y su alma. Cuando el amor surge, me refiero al amor de verdad, surge la Daena, la Fravarti, el Espíritu Santo. El resto es sólo temblor de la carne, que nada es y que nada sabe de lo que tiembla. Lo que tiembla se aquieta en el amor verdadero y contempla la belleza del Único Que Es.


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