jueves, 17 de noviembre de 2011

BLOODY MONEY

Los gobiernos caen, los recortes sociales se endurecen cada día, las bolsas se desploman, los bancos extorsionan  los bolsillos de los ciudadanos, los financieros mandan a través de sus marionetas los políticos, las manifestaciones y movimientos sociales menudean y crecen. El paro va en aumento. Frustración, desesperanza, ausencia de alternativas. Como diría cualquier antiguo punk: “no future”. Y el veinte de noviembre los españoles volverán a elegir como gobernantes a uno de los dos partidos que han destrozado este país. Casi todos sabemos a cuál. ¿Por qué? Pues yo diría que porque España (o, mejor, ¡el mundo entero!) sigue siendo, como ya dijo el eximio Don Antonio:
“La España de charanga y pandereta
cerrado y sacristía
devota de Frascuelo y de María,
de espíritu burlón y de alma quieta…”
Y, ojo, que no aplaudan los de “izquierdas”. Por la sencilla razón de que ya no hay izquierdas. Todos están vendidos, como dice un amigo mío, al “bloody money”. Siempre, siempre manchado de sangre ese dinero. Y la mayoría de la gente, a lo suyo. Del Betis o del Sevilla. Del Madrid o del Barça. De Almodóvar o de Amenábar. De la Semana santa o de la Feria. Del Rocío o del Recre. De su puta madre o de la del otro. Y discutiendo si son galgos o podencos que, mientras tanto, nos dan alcance. ¡Mierda de mundo!
Publicar un comentario