viernes, 14 de octubre de 2011

EL POETA

¿Pero qué se han creído los que leen a los llamados poetas?
¿Que son una gente especial?
Son exactamente igual que los otros,
Sólo que sufren una melancolía que, si dulce en la infancia
o en la adolescencia,
acaba por dolerles
más que una piedra en el riñón
o que un navajazo en la barriga.
El poeta tiene hambre.
Y sed de amor o sexo.
El poeta es corruptible mientras que sueña en la utopía.
El poeta es un hombre.
Se apasiona. Fracasa. Se entrega. Se cabrea.
Goza momentos álgidos de gloria, como todos.
Y como todos sufre el negror de la noche.
El poeta regresa fugazmente a la luz
igual que tú, que yo.
Luego llora su pérdida.
Y finalmente, muere.
Se pierde en el misterio,
la única poesía.
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