domingo, 6 de marzo de 2011

Un certamen poético de Tegucigalpa infringe la Ley de Protección de Datos

Hace algún tiempo, me presenté a un certamen poético llamado “Juegos Florales de Tegucigalpa”. Las bases permitían enviar los trabajos a través de email. Y yo, por comodidad, así lo hice, como muchos otros. No me presento a los concursos literarios con esperanzas de ganar. No. Lo hago con el mismo espíritu con el que se juega a la lotería. Así que, con tales expectativas, ni pensar en tomarse la molestia de imprimir, hacer copias, encuadernar, ir a una estafeta… A los que admiten el envío por correo electrónico, puede que concurra. A los otros, no suelo. Bien. Me presenté. Pasó el tiempo. Y un día me llegó un mail comunicándome que había ganado un tal Pérez Boitel, cubano. Muy bien. Olvidé el asunto.

A los varios días, comienzan a llegarme emails masivos procedentes de participantes en el concurso. Iban dirigidos a una enorme lista de destinatarios. En concreto, 327 (todos los que habían participado con esa modalidad de envío). Sus contenidos eran de lo más variopintos, desde los que mandaban unos poemas para que los demás los leyesen hasta los que proponían crear un blog que condujese a algo así como una gran fraternidad internacional de poetas hasta otros que sostenían debates (bueno, auténticas disputas) sobre castrismo y anticastrismo. Al principio, soporté estoicamente el asunto en silencio esperando que el chaparrón amainase. Pero un día, y a tenor de que muchos de los destinatarios comenzaron a pedir (con toda razón) que se les excluyese de esa lista, pues no querían seguir recibiendo correos no solicitados, un tipo (o tipa, no sé, porque se ocultaba, destrozando a Machado, bajo el seudónimo de sehacecaminoandando, aunque luego cambió al nombre, estoy seguro que falso también, de Ifigenia Díaz Ramírez) envía un mensaje iracundo en el que insulta a todos los que, en su mayoría en tono humilde y educado, solicitaban que los borrasen de la lista. En su cartita, el tal sehacecaminoandando llama a los destinatarios, además de petulantes (!!!) “IMBÉCILES MAMONES, POETASTROS ABURRIDOS”. Ahí ya no me pude aguantar y le respondí a ese sujeto en términos digamos que un tanto inconvenientes, a lo que me contestó con otra carta llena de insultos.
Todo esto picó mi curiosidad y me puse a indagar en internet si la ilegal filtración de los emails por parte de los organizadores del concurso había  trascendido. Si alguien, en fin, se había ocupado de airear el asunto, que está calificado como delito y como tal recogido en la Ley Orgánica de Protección de Datos y es denunciable en la Agencia de Protección de Datos (en España, aunque existen leyes e instancias internacionales similares y hay ya acuerdos al respecto entre Europa y EEUU). Pero no, nadie hablaba nada sobre el tema o yo no supe encontrarlo. Lo que sí me encontré fue un artículo de un cubano en el que ponía como chupa de dómine a su compatriota Pérez Boitel por haberse presentado a un certamen convocado por un régimen golpista. Yo entendía que, ante la mayoría de los países y con el mandato de Lobo, elegido en las urnas, esa situación estaba si no superada en vías de solución. Parece que para el autor del artículo, el régimen de cuyo país (Cuba), que él apoya, sí es una dictadura, las cosas no son así.
O a lo mejor yo estoy mal informado. Sea como sea, a estas alturas, en las que ya se ha visto que lo que manda en todo el mundo (TODO) es el dinero y sólo el dinero, no creo que el carnaval de alternancias entre fingidas izquierdas y derechas (que eso es lo que le escuece a nuestro amigo cubano) deba importar a nadie. Y, por otro lado, ¿está acaso obligado un poeta a conocer al dedillo la situación política de cada país? Item más, y finalmente, las bases del certamen ni siquiera aclaraban, al menos de forma explícita –que yo recuerde- que estuviese convocado por el gobierno hondureño. Hecha salvedad de esto, inserto en esta entrada para salvar el  “honor” del ganador del certamen y de todos los otros participantes injustamente puestos en la picota por “revolucionarios” de pacotilla, aclararé que, por supuesto, me dirigí a los convocantes de los Juegos Florales de Tegucigalpa expresándoles mi más absoluta indignación por la filtración de los emails que les habíamos confiado y pidiéndoles explicaciones. ¿Me respondieron? ¿Vosotros qué creéis?

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